Más grande que un taster pero más pequeña que una pipa, hace de esta pieza un accesorio con personalidad única. Su diseño curvo crea un camino más largo, dándole la oportunidad de enfriarse y darle a la cenizas un lugar para que descansen. El bowl es lo bastante amplio como para que dure tu flor varías sesiones. Lo increíble de este diseño es que queda perfectamente alrededor de tu dedo y puedes hacerla girar, ¡Con mucho cuidado ehh!. Una vez que tengas este hitter en tu mano estarás enganchad@.